Pequeña
gran revolución:
Supongo que ahora mismo no entenderás mucho mis palabras ni tampoco comprenderás por qué hacerlo aquí si tú aún ni siquiera sabes leer.
La verdad, que expresar todo lo que siento por ti, a cualquiera se le hace fácil porque todas las cosas que aportas son positivas y beneficiosas.
Empecemos por tu sonrisa. Cautiva, sí, cautiva y hace a cualquier persona inundarse en ella.
Sólo tienes 13 meses de vida y has conseguido cambiar mi visión de vida. Ahora sólo pienso que no hay cosa más importante que una infancia feliz, que es lo que deseo que tengas... que sólo rías, juegues, bailes, creas en ti y te quieras a ti. Sí, te quieras como eres y te aceptes porque, esta sociedad y puede que nosotros tu familia alguna vez te pongamos trabas en aquello que deseas con todas tus fuerzas. Pero Alejandra, prometo luchar por tus sueños tanto como lo hagas tú y sino, darte fuerzas para hacerlo. Prometo acompañarte en tu camino hacia la verdad, tu verdad. Siempre. Prometo que te daré la mano para levantarte del suelo y limpiarte las rodillas y prometo estar detrás para evitar tu caída. Siempre. Por que pienso en que un día también yo fui como tú y tuve alguien que me levantaba (aunque no siempre estuviéramos de acuerdo y a veces ponía trabas, de esas que te hablo) y también me caí. Y sigo haciéndolo.
Mi niña, la vida te
va a dar muchos revolcones pero también te dará ganas de luchar, que tengas
inquietudes, que sueñes y que logres todo lo que te propongas. Cuando supe que
vendrías al mundo, mi corazón latió deprisa y se emocionó. Una nueva persona,
un bebé que da alegrías (esas que a veces se nos olvida) y olvidar que ya no
soy yo lo único que importa, ahora también importas tú. Y que antes que yo,
primero estás tú. Y primero está que estés bien, que estés feliz y cuidada y
eso intento, por qué a veces supongo que no lo logro.
A veces, las dudas me asaltan cuando te corrijo y seguidamente veo tu llanto por haberte dicho: "Alejandra, eso no se hace". Me parto en dos, pero también pienso seguidamente que, tienes que entender la línea del bien y del mal, por qué quiero que seas lo que eres ahora, buena. Cuando naciste, lograste que olvidara todo lo malo... No había nada más importante que tú y recuerdo ese día a la perfección. Ya sabes, que tu tía es la número uno en darse un sofocon y tú fuiste mi motivo más inmenso. No era de tristeza, no te asustes. Aquel día lo único que me importaba era que tu mamá y tú estuvierais bien. Era el día que tanto habíamos soñado y por suerte, se cumplió.
Ahora sí, aquí te explico por qué elijo hacerte la carta a ti y no a otras personas que para mí significan tanto.
Te elijo a ti porque lograste dar una
visión un poco más madura a mi vida (aún me queda por aprender), a ti porque
con una sonrisa haces que recuerde que sigo aquí y que quedan cosas buenas en
el mundo por las que luchar (tú), a ti porque me recuerdas a lo que fui y me
gustaría haber tenido a mi lado y eso intento ser, aquello que algún día añoré.
A ti, que me das tu mano porque confías en mi para dar tus pasos. A ti, que
bailas a mi son cuando te pongo música. A ti, que copias gestos míos. A ti, que tienes magia y contagias una sonrisa. A ti, que levantas a cualquiera de la cama. A ti, que quieres a Ody más que ninguno. A ti, que aquello que te da ternura lo demuestras con un: "Aaaay". A ti, que cada día creces a la velocidad de la luz. A ti, que tenerte en brazos da paz. A ti, que eres ESPERANZA. A ti, que
eres inmensamente enorme por lo que nos provocas. A ti, por que te
quiero.
Dejo
la gran canción de Izal, "Pequeña Gran Revolución" dedicada a los sobrinos, porque demuestra
aquello que quiero que tenga en su vida. Que diga siempre su verdad
aunque lluevan piedras y que sus pasos la lleven a nuevas montañas que
parezcan menos altas.
¡Saludos, espero que os guste 💜!

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