Como bien dije en otra de mis anteriores publicaciones, hice referencia a la crítica que hacía a la sociedad por haber colaborado en contra de los agresores del hecho de la Manada de San Fermín. Abajo del todo, decía que explicaría lo que siento por la víctima, puesto que antes que educadora social, considero que soy mujer. Y antes que mujer, persona y humana.
Quiero decir que condeno, en primer lugar, que se drogue a cualquier chica para que en contra de su voluntad (por no estar en las condiciones adecuadas y no ser consentido) se tenga que llegar a un abuso sexual. Pero no soy yo la jueza que se encargue de dicho conflicto.
Por lo tanto, explicaré el problema que más me ha molestado... no veo normal que la sociedad condene a una chica que ha sufrido abusos sexuales y que posteriormente lucha por rehacer de nuevo su vida.
¿Es justo dejar de lado tu vida aún habiendo
pasado el peor trago de su vida? ¿Es justo que tengan que ponerle a la víctima de la manada de San Fermín un detective? No, señores. No lo es. Lo justo es intentar olvidar, realizar todos aquellos sueños que tenía porque un hecho inapropiado no es estar muerta mientras se respira. No es normal que una joven no pueda celebrar todos los días que sigue viva, como dice la canción que llevaron en el pasodoble en los carnavales de Cádiz.
RESPETEMOS Y APOYEMOS A LA MUJER. OJALÁ SIEMPRE.
¡Saludos y nos seguimos leyendo 💜!


